Este programa de entrenamiento para estimular y rehabilitar la atención, está basado en un sólido conjunto de conceptos teóricos producto de investigaciones científicas de avanzada. Representa un texto dedicado al manejo y tratamiento de pacientes con deterioros atencionales. En él se puede encontrar una revisión teórica sobre algunos conceptos relevantes, enfocándose en una clasificación del trastorno atencional utilizada tanto en la investigación, como en la clínica. Asimismo se exponen ejercicios variados y específicos para un adecuado tratamiento de cada nivel atencional. Se proponen actividades que pueden hacerse fuera del contexto terapéutico en guías prácticas y fáciles de seguir tanto para la familia como para el paciente. Además, cuenta con cuestionarios y tablas para tener índices objetivos y confiables del manejo y control del paciente.

La atención está regulada por centros neurológicos que deben funcionar adecuadamente para que no se afecte el resultado final: atender de manera eficaz. Sin embargo, atender no es sólo un proceso biológico, sino que también es una conducta psicológica voluntaria, regulada por variables internas del individuo así como por factores externos. Como todo comportamiento, requiere un aprendizaje amplio y diverso, como son el aprendizaje de componentes cognoscitivos, que son métodos y estrategias atencionales de acceso y recuperación de la memoria.

La atención es un proceso necesario para realizar muchas actividades mentales, incluyendo memorizar, comprender el lenguaje oral y escrito y resolver problemas intelectuales. Un objeto atendido permanecerá en la memoria; uno al que no le prestamos atención no dejará huella.

La atención es un pre-requisito para la memoria. Si no oímos con atención no entenderemos. Para recordar algo necesitamos primero registrarlo, y no podremos hacerlo sin atenderlo. Es decir, existe una relación estrecha entre la atención y la memoria. Los especialistas afirman que las deficiencias de atención son responsables del 50% de los problemas de memoria.

Poner atención no se refiere sólo a la habilidad para sentarse y oír que alguien habla. Atender o prestar atención implica estar despierto, vigilante y tener la capacidad de percibir estímulos relevantes y desechar la información insignificante.

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Categoría Psicología
Especialidad Neuropsicología
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